Personas adictas a las drogas. Padres de familia profesionales del delito. Aficionados reincidentes. Veteranos. Atracadores de bancos. Gitanos. Mercheros. Payos. Extranjeros. Personajes que visten de traje y chaqueta. Jueces. Policías. Fiscales y, en la mayoría de los casos, adolescentes desorientados.
Todos entran en el saco de la mala vida cuando se habla de cometer un delito, ya sea por una minucia o por algo mucho más grave. Hay de todos los gustos y para todos los colores, como un amplio abanico de fechorías donde el ciudadano puede escoger que es lo más feo de la sociedad o lo que más representa a su barrio. Yo, desde luego, ya he elegido y, aunque parezca que la diversidad de personas que pasean por estas páginas pertenecen a distintas clases sociales, hay una palabra que los une en este libro: todos son delincuentes.
"Pasaron los años, y la droga, el desarraigo, la desgracia humana y la soledad socavaron el alma y la mente de ese hombre bueno, cuyo corazón y cerebro resistían a las tormentas zambullidos en una palangana de coñac barato"
Página 48
Once historias reales, y dos cuentos. Carlos Quílez emerge de las cloacas para contarle al lector las historias de la mala vida, esas que salpican las periferias de las grandes ciudades con personas atrapadas en un mundo carente de color y que llenan los banquillos de los tribunales con sus derrotas. Nada ni nadie justifica sus delitos, pero no debemos olvidar que a muchos de ellos los lanzaron al vagón de cola sin preguntar que tipo de vida querían llevar, como los ejemplos de José Palomino o Jesús Contreras, personas con nombres y apellidos que fueron víctimas del poder que ejercían dentro de la cárcel y acabaron siendo adictos a sus estancias. Vidas maltrechas que, en un momento determinado, el escritor comparte con su hijo y su sobrino adolescentes, acercándolos a esa parte de la sociedad que muy difícilmente conocen y enseñándoles la vida perra, como la llama él. Una lección de gratitud por lo que somos y tenemos es leer historias de este tipo de personas y, aunque yo os podría ofrecer un tour rápido por mi barrio (insisto: rápido), donde hubo una época en que los traficantes crecían como las flores, es mucho más aconsejable (y seguro) leer el libro de Carlos Quílez.
Pero el escritor no solo conoce a pequeños maleantes, que, a mi entender, son los menos peligrosos. En el capitulo cuatro, y en tan solo dos páginas de narración, se empeña en describir algo que más difícil de asimilar, es decir: los desequilibrios que padece una minoría de funcionarios de nuestro país que condenan a estos delincuentes de pacotilla. Carlos sabe bien de lo que habla (o por lo menos, eso parece) cuando los cataloga en varios grupos y subgrupos y los expone a la opinión pública. Delincuentes de postín: jueces y fiscales sucios, corruptos, peseteros, prevaricadores e inmorales. En este grupo de indecentes también habría cabida para personas desequilibradas, acomplejadas, imprevisibles y atormentadas. Obsesionadas, vanidosas e injustas. ¿En serio el abanico de adjetivos es tan amplio para describir a las personas que imparten justicia en nuestro país? Pero tranquilos, no está todo perdido. El 95% del resto de funcionarios entraría en el grupo de los decentes, aunque también hay alguno que, aunque no sea peligroso, tampoco está comprometido con su función. No se excede, no se posiciona. Son un grupo equidistante, (una palabra que se ha puesto muy de moda), especuladores y oportunistas. ¿Pero este no era el grupo de los buenos? No. El grupo de los buenos es una minoría dentro de la mayoría. Es decir, esas personas que hacen que nuestra sociedad funcione y lo hacen pagando un altísimo precio que arrastran en forma de envidias, críticas, amenazas y problemas personales. Para ellos no hay atajos ni medias verdades. Son personas honorables y "luchan contra la delincuencia, especialmente la de cuello blanco".
Después de leer este capítulo, el lector borra de su mente los pequeños detalles leídos con anterioridad y se olvida de los menudeos que envuelven a los relatos de secuencias vulnerables. No obstante, no podría acabar la reseña de este libro sin analizar concienzudamente el capítulo del policía que "hincha a tortazos" a un detenido, o el del compañero que falsifica unas pruebas incriminatorias para escurrir el bulto. La palma se la lleva el juez que, para no procesar a sus compañeros, les pide que muevan al detenido para no ver los moratones de su cara que le habían propinado horas antes. Esta es nuestra sociedad y la moraleja es bastante básica: ni los buenos son buenos ni los malos tan malos.
Los jueces, los fiscales, los de arriba, los de las altas esferas, son los que más miedo dan. A fin de cuentas, ese temor nace del poder que pueden llegar a ejercer sobre el resto de mortales con total impunidad. Y pobre de nosotros si (diosnoloquiera) un día acabamos en sus manos.
Señor Quílez, ¿para cuando un libro que hable de los violadores en grupo, de las "manadas" que se han puesto moda o de la edad de los delincuentes, cada vez más jóvenes? ¿Para cuando un libro sobre la mafia china que tan presente está y tan poco molesta? ¿O de a corrupción de los empresarios y la banca andorrana? Ánimo, seguro que conoce varias historias que nos pondrían los pelos de punta y nos acercarían a la realidad. Esa, que cada vez más, nos empeñamos en desconocer.
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miércoles, 20 de febrero de 2019
domingo, 17 de febrero de 2019
TIGRES DE CRISTAL de Toni HIll
"La gente hablaba del sueño de los justos, pero no era más que una simple frase hecha. El único sueño profundo de verdad era el de los poderosos, no porque sus conciencias estuvieran libres de pecados sino porque se hallaban exentas de miedos. Dormían bien porque se sentían seguros, porque en lo profundo de su ser eran conscientes de que nadie se atrevería a hacerles daño."
Página 152
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Toni Hill asistirá al próximo Festival de novela negra que tendrá lugar en Morella el fin de semana del 22 al 24 de Febrero. Ante la perspectiva de tener una agradable conversación con él, me he enfrascado en su última novela "Tigres de cristal" y la he devorado con ansia, el argumento bien ha valido la pena.
El acoso escolar es un tema que siempre ha estado presente en las aulas. Lo fantástico del caso (y mi tono de voz es completamente irónico) es que ahora todo el mundo dispone de una cámara adosada al teléfono móvil para poder grabarlo, compartirlo y escamparlo de una forma rápida y cruel. Es el nuevo método para, una vez finalizada la "pelea", humillar todavía más a la víctima. Los tiempos corren de una forma apresurada y en algunas ocasiones, los avances pueden ser un arma de doble filo para los niños. Mis padres, que aprendieron a utilizar la calculadora bien entrados los años 70 (y en el trabajo), no conciben la videollamada gratuita que ofrece la aplicación de washap ni tampoco entienden muy bien cual es el verdadero significado de las redes sociales. Posiblemente no les interese mucho conocer el ritmo al que estamos sometidos los jóvenes, adictos a los teléfonos móviles, y desde luego, en su micromundo prehistórico que ellos se empeñan en mantener, tampoco les interesa que los desconocidos vean donde pasan sus vacaciones. Aunque muchas veces se entusiasmen cuando les llega una foto en cadena y se muestren solícitos a compartirla, nunca lo hacen publicamente por el desconocimiento que supone el manejo de Facebook o Instagram. Es hermoso ver como se ríen entre ellos sin necesidad de que esa felicidad este basada en los "megusta" que la publicación pueda recibir si la hubiera subido a su perfil cibernético. Digo todo esto porque el teléfono móvil cobra una especial relevancia en un determinado momento del libro "Tigres de Cristal" cuando una compañera accede al dispositivo de su amiga para distribuir fotos privadas y mantener conversaciones eróticas con los contactos de washap haciéndose pasar por la dueña del terminal. Desde luego, cualquiera de los mortales evitaría tener amigas como esa, pero Alina, la víctima y propietaria de 15 años, todavía no conoce la verdadera identidad que se esconde detrás de la adorable Lara... (Estoy tranquila, Toni no me conoce lo suficiente como para honrarme bautizando a un personaje taaaaaan malo con mi nombre. O sí. Ya hablaremos, Toni). Un estudio reciente avalado por psicólogos y pedagogos desaconsejan el teléfono móvil a niños menores de 12 años y el uso del washap a los menores de 16. Una medida de este tipo aplicada consecuentemente podría evitar muchos problemas de violencia en este periodo de cambios que supone la adolescencia para una persona.
"El odio tiene mucha más memoria que el amor"
Página 74
Pero, dejando a un lado todo lo que rodea a la actualidad, Toni Hill basa su libro en dos épocas diferentes con un mismo nexo de unión: la violencia infantil ejercida por un niño dominante sobre otro vulnerable. La mayoría de las veces, no hay ningún motivo para que se produzca un enfrentamiento entre chicos o chicas de la misma edad. Una simple mirada puede desencadenar un odio contenido por mil razones: la envidia, los celos o un carácter desenfrenado hacen que el más débil de los oponentes se vea sometido a todo tipo de vejaciones por parte de la persona más fuerte y todo el séquito que la acompaña. En este caso, Joaquin era un chaval que le dedicaba más tiempo a la calle que a cualquier otra cosa, alejado de una educación familiar sólida. Se desmarcó como el macho alfa del grupo, el malote del barrio y no por que destacara positivamente en algo, ni mucho menos, sino porque repartía estopa a diestro y siniestro indistintamente y por diferentes motivos. Es por eso que todos los niños de su edad sufrían su carácter violento, y es por eso que en un momento determinado acabaron con su vida. Solo tenia 14 años, pero alguien decidió que ya haba vivido suficiente.
"Esta no solo es la historia de un crimen infantil, las rencillas de unos niños que desembocaron en una tragedia. También es la crónica de un infancia, una época, de unos adultos que resolvieron el tema atendiendo más a razones de amistad que de justicia y de unos chavales que se dejaron llevar por emociones tan básicas como la lealtad, la venganza o el miedo"
Página 81
viernes, 15 de febrero de 2019
TALIÓN de Santiago Diaz. Finalista Premio Tuber Melanosporum. Morella 2.019
TALIÓN es la aplicación de la misma condena con la que se pena a la persona que ha cometido una falta.
TALIÓN es la ley bíblica que obliga a matar por venganza.
TALIÓN significa ojo por ojo. Pero...
TALIÓN también es la desesperación, el ansia y la justicia de una persona que no tiene nada que perder.
TALIÓN es el libro de Santiago Díaz con el que pasarás la noche en vela.
Y ya sabéis... quien avisa no es traidor.
"Mas si hubiera muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe"
Éxodo 21:23-25
La periodista Marta Aguilera recibe la peor de las noticias: un tumor en su cerebro avanza rapidamente y su oncólogo no se anda por las ramas: apenas dos meses la separan de la vida y la muerte. Su situación empeora cuando el mismo doctor le avisa de que, la única operación que podría salvarle la vida, es una solución que se no se contempla debido al avanzado estado en el que se encuentra la enfermedad. Un jarro de agua fría le sobreviene a la protagonista de esta historia cuando analiza las circunstancias en las que se encuentra. En vista de esta precaria situación, Marta se plantea varias alternativas para invertir el tiempo que le queda de una forma práctica: tiene dinero ahorrado y podría pasarse varios meses viajando hasta quedarse sin fondos o varada en cualquier playa caribeña hartándose de mojitos, pero le aterra que la muerte le sobrevenga fuera de casa y le cause mucho papeleo a la poca gente que tiene a su alrededor. También cabe la posibilidad de saldar la cuenta pendiente que tiene con su padre, ir a buscarlo y pedirle explicaciones de por qué la abandonó cuando solo era una niña, pero no cree que tenga fuerzas suficientes para soportar su respuesta. La solución que más baila por la triste y magullada cabeza de Marta Aguilera tiene una forma diminuta y peligrosa: si consiguiera que alguien le proporcionara una cápsula de cianuro se suicidaría antes de que aparecieran los primeros síntomas indicadores de su extinta salud. No quiere consumirse siendo consciente de la miseria en la que se ha convertido su vida, pero al mismo tiempo, esta joven periodista sabe que su vida vale demasiado para desaprovecharla quitándose del medio tan facilmente. Un run run le sobreviene, caliente como el pinchazo de una inyección de Urbason, mientras escucha la noticia de la muerte de una niña de siete años a manos del asesino que la ha violado hasta acabar con su vida. Su indignación va en aumento cuando no hay pruebas que inculpen al principal sospechoso de la muerte de la pequeña y éste goce de total libertad ¿En serio la justicia va a dejar libre a un asesino?
Al mismo tiempo y muy cerca del escenario por donde se mueve la periodista enferma, el trabajo se le acumula a la inspectora Daniela Gutierrez. Además de resolver los asesinatos que un justiciero esta cometiendo por su cuenta y riesgo, se le suma la incapacidad de gobernar a un hijo adolescente que juega más de la cuenta con las drogas. La perdida en un atentado terrorista de su marido y su hijo mayor ha minado la poca relación que le queda con su único hijo, y lidiar con los problemas cotidianos cada vez le resulta más difícil. El extra de trabajo que está teniendo ultimamente tampoco se lo pone fácil para dedicarle el tiempo que necesita a su familia y es que, "el justiciero", pretende que sea ella, y solo ella, quien investigue los casos de asesinatos en serie que está cometiendo. ¿Donde y cuando acabará está cadena? ¿Cual será la última víctima?
"Hoy voy a matar a un hombre que se merece morir, un canalla al que muchos matarían si no temiesen las consecuencias"
Página 117
Cuando empiezas a leer el libro Talión, intuyes que la historia de la periodista Marta Aguilera en algún momento se cruzará con la de la inspectora Daniela Gutierrez, pero a medida que te vas sumergiendo en la trama, no sospechas en que lugar ocurrirá ni como sucederá el encuentro. Y es que la tensión se palpa en cada hoja. La inquietud se mide en los pequeños detalles: orientativos, metódicos, imprescindibles. No hay un capítulo en el que el escritor deje un cabo suelto, incluso los personajes secundarios tienen su minuto de gloria cuando se resuelve el entuerto y el lector descubre cual será el final de cada uno de ellos. La pederastia, la trata de blancas, el proxenetismo, el tráfico de drogas, la dependencia, las peleas de perros, el terrorismo, lo grupos ultra derechistas... en algún momento de nuestra vida hemos leído sobre alguno de estos temas y, aunque parezca que el escritor no nos está contando nada nuevo en su libro, unirlo todo y crear un argumento coherente, atractivo, armonioso y letal cómo el del libro Talión, es un trabajo costoso y digno de admirar.
Mi pregunta es... ¿Volveremos a ver a Daniela Gutierrez en escena? ¿Cuando leeremos algo nuevo, Santiago?
TALIÓN es la ley bíblica que obliga a matar por venganza.
TALIÓN significa ojo por ojo. Pero...
TALIÓN también es la desesperación, el ansia y la justicia de una persona que no tiene nada que perder.
TALIÓN es el libro de Santiago Díaz con el que pasarás la noche en vela.
Y ya sabéis... quien avisa no es traidor.
"Mas si hubiera muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe"
Éxodo 21:23-25
La periodista Marta Aguilera recibe la peor de las noticias: un tumor en su cerebro avanza rapidamente y su oncólogo no se anda por las ramas: apenas dos meses la separan de la vida y la muerte. Su situación empeora cuando el mismo doctor le avisa de que, la única operación que podría salvarle la vida, es una solución que se no se contempla debido al avanzado estado en el que se encuentra la enfermedad. Un jarro de agua fría le sobreviene a la protagonista de esta historia cuando analiza las circunstancias en las que se encuentra. En vista de esta precaria situación, Marta se plantea varias alternativas para invertir el tiempo que le queda de una forma práctica: tiene dinero ahorrado y podría pasarse varios meses viajando hasta quedarse sin fondos o varada en cualquier playa caribeña hartándose de mojitos, pero le aterra que la muerte le sobrevenga fuera de casa y le cause mucho papeleo a la poca gente que tiene a su alrededor. También cabe la posibilidad de saldar la cuenta pendiente que tiene con su padre, ir a buscarlo y pedirle explicaciones de por qué la abandonó cuando solo era una niña, pero no cree que tenga fuerzas suficientes para soportar su respuesta. La solución que más baila por la triste y magullada cabeza de Marta Aguilera tiene una forma diminuta y peligrosa: si consiguiera que alguien le proporcionara una cápsula de cianuro se suicidaría antes de que aparecieran los primeros síntomas indicadores de su extinta salud. No quiere consumirse siendo consciente de la miseria en la que se ha convertido su vida, pero al mismo tiempo, esta joven periodista sabe que su vida vale demasiado para desaprovecharla quitándose del medio tan facilmente. Un run run le sobreviene, caliente como el pinchazo de una inyección de Urbason, mientras escucha la noticia de la muerte de una niña de siete años a manos del asesino que la ha violado hasta acabar con su vida. Su indignación va en aumento cuando no hay pruebas que inculpen al principal sospechoso de la muerte de la pequeña y éste goce de total libertad ¿En serio la justicia va a dejar libre a un asesino?
Al mismo tiempo y muy cerca del escenario por donde se mueve la periodista enferma, el trabajo se le acumula a la inspectora Daniela Gutierrez. Además de resolver los asesinatos que un justiciero esta cometiendo por su cuenta y riesgo, se le suma la incapacidad de gobernar a un hijo adolescente que juega más de la cuenta con las drogas. La perdida en un atentado terrorista de su marido y su hijo mayor ha minado la poca relación que le queda con su único hijo, y lidiar con los problemas cotidianos cada vez le resulta más difícil. El extra de trabajo que está teniendo ultimamente tampoco se lo pone fácil para dedicarle el tiempo que necesita a su familia y es que, "el justiciero", pretende que sea ella, y solo ella, quien investigue los casos de asesinatos en serie que está cometiendo. ¿Donde y cuando acabará está cadena? ¿Cual será la última víctima?
"Hoy voy a matar a un hombre que se merece morir, un canalla al que muchos matarían si no temiesen las consecuencias"
Página 117
Cuando empiezas a leer el libro Talión, intuyes que la historia de la periodista Marta Aguilera en algún momento se cruzará con la de la inspectora Daniela Gutierrez, pero a medida que te vas sumergiendo en la trama, no sospechas en que lugar ocurrirá ni como sucederá el encuentro. Y es que la tensión se palpa en cada hoja. La inquietud se mide en los pequeños detalles: orientativos, metódicos, imprescindibles. No hay un capítulo en el que el escritor deje un cabo suelto, incluso los personajes secundarios tienen su minuto de gloria cuando se resuelve el entuerto y el lector descubre cual será el final de cada uno de ellos. La pederastia, la trata de blancas, el proxenetismo, el tráfico de drogas, la dependencia, las peleas de perros, el terrorismo, lo grupos ultra derechistas... en algún momento de nuestra vida hemos leído sobre alguno de estos temas y, aunque parezca que el escritor no nos está contando nada nuevo en su libro, unirlo todo y crear un argumento coherente, atractivo, armonioso y letal cómo el del libro Talión, es un trabajo costoso y digno de admirar.
Para finalizar, e intentando no desvelar un solo detalle más de la historia, apostillaré, desde mi humilde punto de vista de ávida y voraz lectora, que es de la forma en la que concluye TALIÓN como debe acabar un buen libro: con todas las tramas y subtramas cerradas hermeticamente, preparadas para continuar la saga de la inspectora sin necesidad de echar la vista atrás.
Mi pregunta es... ¿Volveremos a ver a Daniela Gutierrez en escena? ¿Cuando leeremos algo nuevo, Santiago?
sábado, 9 de febrero de 2019
PREMIO TUBER MELANOSPORUM. MORELLA 2.019
Si el Festival de Morella negra com la trufa se caracteriza por algo (aparte de por la trufa, que es el puntal aromático que ameniza las charlas con los escritores... y aparte del entorno bohemio que se recoge dentro de sus murallas... y aparte de la literatura, no solo literatura, sino buena literatura) es por su Premio, dedicado a la primera novela escrita por un escritor novel. Este año, en su tercera entrega, la selección definitiva ha sido difícil y complicada. De entre las dieciséis novelas publicadas entre agosto de 2.017 y septiembre de 2.018, el jurado, compuesto por ocho miembros lectores y un comisario apasionado, ha decidido que las finalistas que optan a ganar el Tuber sean...
WAD RAS, publicada por la editorial La Magrana y escrita por Joan Miquel Capell
El tráfico y consumo de drogas dentro del modulo de madres de la cárcel de mujeres de Wad Ras les proporcionó a los Mossos d'Esquadra la posibilidad de investigar un caso por primera vez.
El escritor y excomisario de los Mossos, Joan Miquel Capell lo narra desde la experiencia que le han brindado sus más de 30 años dentro del cuerpo.
Talión es la aplicación de la ley bíblica de "ojo por ojo." En este contexto, Santiago Díaz, guionista desde hace más de 20 años, ha querido hacer sentir al lector la sed de venganza de su personaje principal que, debido a una serie de circunstancias personales, aplica la justicia a su manera porque no tiene nada que perder.
La desolación y la realidad se reúnen en este libro en forma de ficción. Su personaje principal lo ha perdido debido a la crisis económica que esta padeciendo (desde hace demasiado tiempo) nuestro país y la escritora ha sabido versionar la realidad para contárselo al lector de forma cercana. Laura Gomara es licenciada en filología hispánica y se dedica al sector editorial.
MORIR NO ES LO QUE MÁS DUELE, publicada por Espasa y escrita por Inés Plana
El tema de la maldad, en su amplio conjunto, es lo que transmite el libro publicado por Inés Plana, periodista y directora de la revista "Vivir bien". Sus personajes principales avanzarán en su desarrollo personal y familiar junto con la trama y el lector será participe de estos cambios al mismo tiempo que ellos.
y escrita por Xavier Zambrano
Un detective fracasado que intercambia a menudo la identidad con la de su hermano gemelo, se ve atrapado en la desaparición de una joven y su secuestro. El escritor, licenciado en filología inglesa, actualmente trabaja como traductor al catalán de novelas de género negro, como los relatos de Sherlock Holmes o de autores contemporáneos como Dennis Lehane o Philip Kerr.
¿Cual os llama más la atención? ¿Habéis leído alguna?
El ganador del Premio Tuber Melanosporum se dará a conocer el sábado 23-F (una magnífica fecha) en el Salón de la Justicia del ayuntamiento de Morella.
¿La hora? Las 19.15h.
Estará precedida por una mesa compuesta por escritores que basan sus novelas en Castellón y sucedida por una mesa titulada "¿Jóvenes Asesinos?" donde los escritores Toni Hill y Agustín Martínez nos hablaran de la violencia que se ejerce a muy temprana edad.
¿Te lo piensas perder?
miércoles, 6 de febrero de 2019
WAD RAS de Joan Miquell Capell. Finalista Premio Tuber Melanosporum. Morella 2.019
Wad Ras es la primera novela que ha escrito Joan Miquel Capell y que ha sido seleccionada para optar al Premio Tuber Melanosporum que otorgará el Festival Literario de Morella Negra com la trufa el próximo 23 de Febrero de 2.019.
Con su primer libro, el escritor y ex comisario de los Mossos d'Esquadra, ha querido compartir el ambiente que se vivía dentro de la cárcel de mujeres ubicada en el centro de la ciudad de Barcelona y que está bautizada con este nombre tan peculiar que evoca las guerras africanas del siglo pasado. Pero, lejos de analizar estas contiendas, un pequeño grupo de Mossos tendría que lidiar con batallas muy diferentes, como lo eran el tráfico y consumo de drogas en el modulo de madres, donde el acceso está completamente restringido y las presas se encuentran apartadas del resto de reclusas.
¿Cómo era posible que en una zona tan aislada de la prisión de Wad Ras campara a sus anchas la droga, se comercializara con ella y pudiera ocasionar muertes, como en este caso la de Manuela?
Capell fusiona realidad y ficción, dándole sentido a la novela negra y denunciando los sucesos que rodean nuestra sociedad dibujándolos en un marco ficticio.
El caso de la muerte de una reclusa por sobredosis hizo saltar todas las alarmas dentro del centro penitenciario. Corría el año 1.991 y la ciudad se preparaba para unos juegos olímpicos sin paragón. Pero, mientras los constructores se inflaban los bolsillos para lucir una Barcelona nueva, limpia y bonita, una parte del resto de la sociedad vivía anclada en los barrios periféricos donde el desarraigo social y el tráfico de drogas campaba a sus anchas. Fueron años donde se incrementó la tasa de mortalidad por toxicomania mientras mucha gente rica se acabó de enriquecer con sus negocios.
La directora (ficticia) de la cárcel de Wad Ras es consciente de que en su centro hay presas que consumen droga, más concretamente, heroína. En el modulo que pertenece a las madres, seis de las diecisiete reclusas que allí conviven son consumidoras habituales de esta sustancia. Y es que, la droga ya las unía estando en libertad, pues la mayoría de los delitos por los que han acabado presas tienen que ver con la posesión y el tráfico de estas sustancias. En medio de niños y juguetes, el comisario tratará de desvelar como ocurrió esta muerte y de que manera la droga puede campar a sus anchas por las cárceles españolas. Se enfrentará a todas las presas del modulo, tirará de los hilos pertinentes y acabará inmerso en un trama donde los clanes gitanos y los sirios tienen mucho más en común de lo que aparentan.
Cuando los lectores decimos que un libro nos atrapa desde el principio es por algo, y es que, el inicio de una novela debe ser el detonante para indicarle al lector que tiene delante una buena historia. Esta novela reúne varias tramas y subtramas que desvelan como fueron los comienzos de los Mossos d'Esquadra y narra el primer caso de investigación que llevaron a cabo gracias a la confianza que les brindó el juez instructor del caso. Debían de resolverlo presionados por los otros cuerpos, el de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que los seguían pegados a sus talones, reclamando una autoridad que creían exclusiva. Joan Miquel Capell lo ha contado todo desde la experiencia que le brindan sus más de 30 años en cuerpo, asistiendo a multitud de detenciones y dirigiendo las investigaciones de cientos de casos. Hoy, desde la tranquilidad que le da ver las cosas desde fuera, escribe novela negra y la promueve:
"A mi me interesaba explicar la evolución de la policía en nuestro país, el papel que desempeñaban las madres en la cárcel y la soledad que sufría la familia del policía"
Y es que, la fusión de los tres temas es lo que ha hecho posible que conozcamos la novela de Wad Ras desde el punto de vista del comisario que llevó a cabo la primera investigación de los Mossos d'Esquadra que tuvo lugar en Barcelona.
¿Cómo era posible que en una zona tan aislada de la prisión de Wad Ras campara a sus anchas la droga, se comercializara con ella y pudiera ocasionar muertes, como en este caso la de Manuela?
Capell fusiona realidad y ficción, dándole sentido a la novela negra y denunciando los sucesos que rodean nuestra sociedad dibujándolos en un marco ficticio. El caso de la muerte de una reclusa por sobredosis hizo saltar todas las alarmas dentro del centro penitenciario. Corría el año 1.991 y la ciudad se preparaba para unos juegos olímpicos sin paragón. Pero, mientras los constructores se inflaban los bolsillos para lucir una Barcelona nueva, limpia y bonita, una parte del resto de la sociedad vivía anclada en los barrios periféricos donde el desarraigo social y el tráfico de drogas campaba a sus anchas. Fueron años donde se incrementó la tasa de mortalidad por toxicomania mientras mucha gente rica se acabó de enriquecer con sus negocios.
La directora (ficticia) de la cárcel de Wad Ras es consciente de que en su centro hay presas que consumen droga, más concretamente, heroína. En el modulo que pertenece a las madres, seis de las diecisiete reclusas que allí conviven son consumidoras habituales de esta sustancia. Y es que, la droga ya las unía estando en libertad, pues la mayoría de los delitos por los que han acabado presas tienen que ver con la posesión y el tráfico de estas sustancias. En medio de niños y juguetes, el comisario tratará de desvelar como ocurrió esta muerte y de que manera la droga puede campar a sus anchas por las cárceles españolas. Se enfrentará a todas las presas del modulo, tirará de los hilos pertinentes y acabará inmerso en un trama donde los clanes gitanos y los sirios tienen mucho más en común de lo que aparentan.
Cuando los lectores decimos que un libro nos atrapa desde el principio es por algo, y es que, el inicio de una novela debe ser el detonante para indicarle al lector que tiene delante una buena historia. Esta novela reúne varias tramas y subtramas que desvelan como fueron los comienzos de los Mossos d'Esquadra y narra el primer caso de investigación que llevaron a cabo gracias a la confianza que les brindó el juez instructor del caso. Debían de resolverlo presionados por los otros cuerpos, el de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que los seguían pegados a sus talones, reclamando una autoridad que creían exclusiva. Joan Miquel Capell lo ha contado todo desde la experiencia que le brindan sus más de 30 años en cuerpo, asistiendo a multitud de detenciones y dirigiendo las investigaciones de cientos de casos. Hoy, desde la tranquilidad que le da ver las cosas desde fuera, escribe novela negra y la promueve:
"A mi me interesaba explicar la evolución de la policía en nuestro país, el papel que desempeñaban las madres en la cárcel y la soledad que sufría la familia del policía"
Y es que, la fusión de los tres temas es lo que ha hecho posible que conozcamos la novela de Wad Ras desde el punto de vista del comisario que llevó a cabo la primera investigación de los Mossos d'Esquadra que tuvo lugar en Barcelona.
martes, 27 de junio de 2017
EXPEDIENTE X, ¿POR QUÉ APENAS HAY SEXO EN LA NOVELA NEGRA ESPAÑOLA?
EXPEDIENTE X, ¿POR
QUÉ APENAS HAY SEXO EN LA NOVELA NEGRA ESPAÑOLA?
Sergio Vera modera esta mesa de diálogo y nos explica porqué ha elegido a estos cuatro escritores para hablar de sexo y novela negra. En medio del cotarro, como no podia ser de otra manera, Carlos Salem del que dice: "Es tan adicto al sexo, que cuando no lo tiene literal, lo tiene literario". A su lado Nieves Abarca, "LaNegraNievesAbarca". Poniendo un poco de cordura, Rosa Ribas: "Es una persona tan encantadora que hasta Umberto Eco se hizo eco de su nombre para una novela" (un Ohhhh se escampa por el auditorio) y para cerrar la tertulia, presenta a el vasco Jon Arretxe: "Necesitaba una persona que supiera de sexo menos que yo". (Risas). A Sergio le fallará la vista pero tiene el resto de sentidos muy bien desarrollados...![]() |
| Nieves Abarca, Carlos Salem, Rosa Ribas, Jon Arrexe y Sergio Vera |
En los años 60, se importó la novela negra extranjera a nuestro país y arrastró con ella la carga sexual que contenía. Se dio a conocer Raymond Chandler con "El sueño eterno" y J.M. Cain con "El cartero siempre llama dos veces", pero ¿Que pasa en la actualidad? ¿Donde está el sexo en nuestras novelas negras?
¿Falta sexo en la novela negra española?
Rosa Ribas rompe el hielo y
opina que, aunque es cierto que no hay mucho sexo, a ella particularmente no le interesa escribir sobre él. Y lanza al aire una pregunta: ¿que función tiene el sexo dentro de una novela negra o que puede aportar?
Carlos Salem no tarda en responder que es una cuestión funcional que varia según el argumento de la historia y el estado en que escriba el escritor. "El deseo en una novela es fundamental pero hay que saber contarlo".
Jon Arrexe aporta: "El sexo es justo, necesario e interesantisimo, más que las recetas de cocina, pero cada uno escribe de lo que sabe" .
Y Nieves Abarca sentencia: "No es necesario si la trama y los personajes no lo necesitan. Además, el sexo no sobra si lo haces bien, como en la vida real" (Aplausos).
¿Existen diferencias entre las escenas de sexo contadas por casados y las contadas por solteros?
"Los casados nos auto censuramos porque si escribimos depende de que tipo de escena la pareja nos puede decir: Oye, ¿Que tu donde has aprendido eso?" Jon Arrexe
Rosa Ribas nos cuenta que se muestra pudorosa en sus novelas, sobre todo por lo que pueda pensar su familia más que su marido. Le daría mucho corte que sus padres, por ejemplo, leyeran una escena de sexo escrita por ella porque además, y este es un tema en que los cuatros escritores están de acuerdo, es muy difícil escribir y describir las escenas de sexo. "Puedes caer enseguida en el ridículo. Si no tienes la necesidad, ni las ganas, ni el recurso literario, no lo haces y punto".
"Mi madre no leyó Crímenes Exquisitos" Nieves Abarca
En sus primeros libros, Carlos Salem tenía miedo de ofender al lector por el alto contenido sexual de sus poemas. Pero a medida que ha pasado el tiempo, y ha tenido la oportunidad de hablar con ellos, se ha dado cuenta de que les gusta como escribe porque se sienten identificados con lo que él cuenta.
En definitiva, aunque falte sexo en la novela negra, ¿que importa? Si la trama no lo exige, el lector tampoco. Es preferible empatizar con una buena historia que notar como el escritor fuerza una escena para introducir unos parámetros a los que no está acostumbrado.
viernes, 23 de junio de 2017
¿HAY IGUALDAD DE GENERO EN LA NOVELA NEGRA?
JUICIO SUMARISIMO, ¿ESTÁN CONDICIONADAS LAS ESCRITORAS POR EL ALTER EGO
MACHISTA?
A estas alturas, seguir hablando del tema nos parece arcaico
y retrógrado:
¿Escribe igual una
mujer que un hombre? ¿Es más rosa la novela negra escrita por mujeres? ¿Existe
el machismo dentro del género negro? Bla bla bla…
Carlos Bassas y Rosa Ribas desmontan en un momento el concepto que tienen ciertos autores y directores de festivales de novela negra sobre el tema. Ambos están completamente de acuerdo en que los escritores, independientemente del sexo, poseen una huella y un estilo que los caracteriza. Muchos de ellos, quieren encasillar a las mujeres en sentimentales y detallistas y crean problemas y polémicas basándose en las expectativas que ellos tienen de las autoras y no en los conocimientos necesarios a la hora de valorar una obra. Por la parte contraria, la masculinidad se da por hecho. A los hombres no les preguntan su punto de vista sobre cierto tema, se da por hecho que está hablando un hombre, un macho alfa, el escritor por excelencia de este género.
“Basta que hagas algo que no sea políticamente correcto para que se te
ponga en el punto de mira” Carlos Bassas
Son los festivales negros los que dan visibilidad al género,
y si los organizadores y periodistas desvían el tema principal, que es la
literatura, a uno secundario, discordante y antiguo como si una mujer está
capacitada para escribir según qué tipo de novela, el género negro se desvirtúa
completamente.
- No quiere que le den un espacio único y femenino
- No quiere que la metan en un cajón y la encasillen
- No quieren que la etiqueten e infravaloren
- Y sobre todo, no quiere que la discriminen
“Cuando voy a alguna
conferencia o preparo una mesa de diálogo, nunca puedo hablar de mis facetas
como escritora, ni en que me baso para crear personajes, ni como es escribir a
cuatro manos, ni de donde me documento para crear los escenarios... Siempre me
tengo que defender de mi trabajo, cuando considero que mi trabajo es un derecho” Rosa Ribas
La literatura no
tiene sexo, no está focalizada y dirigida a un sector en concreto. Una mujer
puede escribir escenas eróticas y violentas igual y mejor que un hombre, lo
mismo que un hombre puede describir escenas románticas y maternales igual o mejor que una mujer. Si cuando nosotros, los lectores, no analizamos los
textos por el sexo del escritor, ¿Por qué entre ustedes, los escritores, se
humillan de esta manera?
“El problema no son
los malos, el problema es que nadie le diga nada malo a los malos” Albert
Einstein
jueves, 22 de junio de 2017
LORENZO SILVA vs VICTOR DEL ARBOL
LOS NEGROS LITERARIOS
TAMBIEN TIENEN PREMIOS: DOS DE LOS PESOS PESADOS DEL FESTIVAL.
“En la vida todo es cuestión de actitud. Si te empeñas en que todo a tu alrededor es malo, tu vida será penosa” Lorenzo Silva
Cuando Sergio Vera les pregunta de dónde sacan el tiempo para escribir, Lorenzo Silva no duda en afirmar que él es su propio negro, y que ha llegado a trabajar 18 horas seguidas sin notar cansancio. “El esfuerzo que inviertes haciendo una cosa que te gusta es incomparable a la satisfacción que recibes cuando se te reconoce por un éxito”
Víctor del Árbol está pletórico, se nota que juega en casa.
Ha asistido a los cinco encuentros organizados por el club de lectura de LAS
CASAS AHORCADAS y se siente orgulloso de poder compartir una mesa de diálogo
con Lorenzo Silva. Cuenta cómo es su método de escritura y no difiere de Silva:
escribe todos los días y a todas horas, no le hace falta un estudio o un
ordenador, escribe a mano y en cualquier parte. Valora el silencio y la
tranquilidad, busca espacios, y si no los encuentra eso no le impide evadirse para
poder escribir.
“Lo importante es como funciona la mente: poder vivir de lo que te
apasiona es un lujo” Víctor del Árbol
En la entrevista moderada por Sergio Vera, organizador del festival, nos hablan sobre la gestación de sus personajes, la ambientación de los escenarios y su grado de implicación en las diferentes novelas.
Con Bevilacqua y Chamorro, Lorenzo Silva tiene mucho que aportar porque lleva años perfilándolos. Él no tenía premeditada la evolución de sus personajes y ha dejado que el tiempo los construya. Víctor de Árbol, en cambio, está condicionado a la hora de escribir por las novelas que leyó en su juventud, con protagonistas muy trágicos y complejos. Y es a éstos a los que recurre a la hora de escribir, buscando su identidad y haciéndose preguntas a través de ellos.
"El espacio bien contado, trasmitido e interiorizado, es un personaje más de la novela" Lorenzo Silva
Sobre la ambientación en las diferentes novelas, no podían ser escritores más diferentes. Lorenzo Silva se basa en la documentación y la verosimilitud: le parece fundamental conocer bien el escenario donde basa sus novelas y pone de ejemplo su última entrega de Bevilacqua y Chamorro "Donde los escorpiones" y cómo para documentarse se trasladó a una base del ejercito español en Afganistán donde se empapó de vivencias. "No es lo mismo contarlo que vivirlo".
Víctor del Árbol tira de la imaginación y de la ficción a la hora de crear un ambiente.
"La literatura se inventó para viajar" y pone como ejemplo la primera vez que leyó "París era una fiesta" de Ernest Hemingway y sus expectativas cuando viajó a la ciudad de la novela por primera vez. Sus argumentos son igual de validos: "Escribir sobre lo que una persona quiere saber te abre la imaginación".
Después de escucharlos se te queda una sensación de querer saber más, de que Sergio les siga preguntando, de que el público pueda preguntarles. Dos escritores inmensamente diferentes, pero con una pasión en común. La literatura.
Con Bevilacqua y Chamorro, Lorenzo Silva tiene mucho que aportar porque lleva años perfilándolos. Él no tenía premeditada la evolución de sus personajes y ha dejado que el tiempo los construya. Víctor de Árbol, en cambio, está condicionado a la hora de escribir por las novelas que leyó en su juventud, con protagonistas muy trágicos y complejos. Y es a éstos a los que recurre a la hora de escribir, buscando su identidad y haciéndose preguntas a través de ellos.
"El espacio bien contado, trasmitido e interiorizado, es un personaje más de la novela" Lorenzo Silva
Sobre la ambientación en las diferentes novelas, no podían ser escritores más diferentes. Lorenzo Silva se basa en la documentación y la verosimilitud: le parece fundamental conocer bien el escenario donde basa sus novelas y pone de ejemplo su última entrega de Bevilacqua y Chamorro "Donde los escorpiones" y cómo para documentarse se trasladó a una base del ejercito español en Afganistán donde se empapó de vivencias. "No es lo mismo contarlo que vivirlo".
Víctor del Árbol tira de la imaginación y de la ficción a la hora de crear un ambiente.
"La literatura se inventó para viajar" y pone como ejemplo la primera vez que leyó "París era una fiesta" de Ernest Hemingway y sus expectativas cuando viajó a la ciudad de la novela por primera vez. Sus argumentos son igual de validos: "Escribir sobre lo que una persona quiere saber te abre la imaginación".
Después de escucharlos se te queda una sensación de querer saber más, de que Sergio les siga preguntando, de que el público pueda preguntarles. Dos escritores inmensamente diferentes, pero con una pasión en común. La literatura.
miércoles, 21 de junio de 2017
EL PREGÓN DE LAS CASAS AHORCADAS
CUENCA NOS ENSEÑA LA DIFERENCIA ENTRE UN FESTIVAL MONTADO
PARA LOS ESCRITORES, Y UN FESTIVAL MONTADO POR Y PARA LOS LECTORES
Domingo Villar, el pregonero de este año 2.017, lo dijo nada
más llegar: Cuidar y apoyar la cultura es una vía maravillosa para devolverle a
los ciudadanos su entrega y sacrificio. Y dirigiéndose al comisario de LAS
CASAS AHORCADAS, Sergio Vera, “no
existen más limitaciones que las que marca el corazón”.
A continuación, leyó el pregón en forma de verso, donde contaba de forma muy original lo que había sentido cuando le entregaron el año pasado el premio Tormo Negro de Las Casas Ahorcadas al mejor escritor leído por el club de lectura.
jueves, 15 de junio de 2017
¡¡NOS VAMOS A CUENCA!!
FESTIVAL LITERARIO DE NOVELA NEGRA
LAS CASAS AHORCADAS
Este fin de semana, del 16 al 18 de Junio, Cuenca celebra su quinto festival literario con un programa excelente, de los que no te deja respirar:
En mayo de 2.010, Sergio Vera se propuso crear un club de lectura de género negro en la ciudad, y a partir de ahí y de la ilusión de acercar a los lectores a sus autores preferidos, nace el Festival de las casas ahorcadas.
Recientemente ha afirmado en una entrevista para EL PAÍS que, aunque no cree que sobren festivales de novela negra, si que falta trabajo formando lectores, porque no cree que "sea suficiente con organizar un evento espectacular con autores de primer nivel si no enseñas a la gente a valorarlo"
Seguiremos informando, eso sí, desde el centro del meollo...
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